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La “Pequeña Cuba” en Ciudad Juárez

22 marzo, 2019
Presencia cubana en Ciudad Juárez

Por Hérika Martínez Prado

Con más de 2 mil isleños en sus alrededores, el Centro Histórico de Juárez está convertido en una pequeña colonia cubana, donde los migrantes se hospedan, pasean y trabajan mientras esperan su turno para ingresar a Estados Unidos a solicitar el asilo político.

“Juárez no es nada de lo que nos habían dicho, dicen que es una ciudad mala, que era violenta, que mataban y esas cosas, pero nosotros nos sentimos más seguros aquí que en Cuba y si Estados Unidos no nos da el asilo nos queremos quedar aquí a trabajar, nosotros salimos de Cuba para trabajar”, aseguró Luis Adel Ysaac, de 41 años de edad.

Luis y su esposa Dalila de la Caridad Busco, de 29 años, salieron de Cuba el 23 de febrero pasado y después de permanecer varados en Tapachula, Chiapas, hace nueve días llegaron a Ciudad Juárez, donde obtuvieron los números 8 mil 764 y 8 mil 675 en la lista de espera que lleva la Casa del Migrante para ser llamados por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) en el puente internacional Paso del Norte.

Al saber que permanecerán por semanas en esta frontera, sin espacio para ellos en los albergues y sin muchos recursos para subsistir viviendo en un hotel, ambos comenzaron a buscar trabajo y desde hace ocho días forman parte de un grupo de caribeños que laboran en el restaurante “El Mariachi”, ubicado en la avenida Juárez.

Afuera hay tres anuncios en cartulinas verdes donde se lee en letras con marcador negro “Comida criolla cubana”.  Adentro, los cocineros y principales clientes son isleños migrantes, por lo que se cocinan frijoles negros y se guisa con sazón cubano.

Aunque se trata de un restaurante de comida mexicana, los platillos más pedidos son actualmente el arroz congrí, también conocido como moros y cristianos, pollo dorado y el fricasé cubano, que consiste en un guisado de cerdo en salsa verde.

“Lo más difícil es salir de Cuba, uno sale con mentiras”, confesó Dalila, mientras rebana rábanos y pepinos.

De los 10 mil migrantes que habían arribado a la ciudad en los últimos cinco meses, entre el 60 y el 70 por ciento son cubanos, y de las más de 3 mil 200 personas que esperan su turno para ingresar a Estados Unidos, unos mil 200 mantienen saturados los albergues e iglesias, mientras que el resto son cubanos que se hospedan en hoteles del centro de la ciudad.

Luis y Dalila duermen en un hotel donde pagan 500 pesos en una habitación por noche, y se les permite ingresar hasta cuatro personas, pero al no saber cuánto tiempo permanecerán en Juárez decidieron trabajar para poder mantenerse.

“Nos encanta Juárez, si nos dan residencia nos quedamos en Juárez. El único problema es que son caras las rentas”, aseguró la pareja que trabajaba en su país en la elaboración de piñatas y manualidades para cumpleaños, pero también tienen conocimientos de cocina.

Luis, al igual que muchos de los cubanos que están llegando a Juárez, dejó a sus hijos en Cuba, para poder trabajar en Estados Unidos.

“Se quedaron muy tristes mis niñas, pero les dije que iba a venir a luchar para ellas, porque en Cuba no tenemos opción. Yo soy opositor original en Cuba, de la Unión Patriótica de Cuba… y en Cuba se vive muy mal porque estamos reprimidos por los Castro, por el Gobierno. No hay comida y la comida que hay es carísima, golpean a las personas y no hay libertad de expresión, no es como aquí, esta conversación no podría tenerla allá con un periodista porque nos meterían a los dos presos”, aseguró.

Un cubano promedio gana en su país 20 dólares mensuales, y con eso “no se puede vivir”, aseguró  Reynier Pérez, de 31 años, quien trabaja con ellos y salió también de su país en busca de libertad y de una mejor vida.

Él era albañil y dejó a su hijo de ocho años en La Habana. “Lloramos los dos, y yo sigo llorando cada vez que nos comunicamos, lloro yo y llora él”, aseguró mientras picaba ajos para la comida que ya esperaban sus paisanos en un lugar lleno de comensales caribeños.

Ellos trabajan de 9 de la mañana a 5 de la tarde, y después pasean un rato por la Plaza de Armas, las avenidas Juárez, 16 de Septiembre, las calles Vicente Guerrero y Velarde y sus alrededores, donde durante todo el día se pueden observar a grupos de cubanos en espera del llamado sueño americano.

Fuente. Diario de Juárez




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