Elena Burke la señora sentimiento de la musica cubana

 “La Burke”, la cantante que burló las campanitas de la Corte Suprema del Arte

Elena Burgues González, popularmente conocida como Elena Burke, desde pequeña se sintió atraída por el mundo sonoro y tres fracasos en un estelar espacio radial de caza talentos no frenaron su interés por la música y su modo de cantar hizo que un cronista la bautizara con justeza como la Señora Sentimiento.

la-burke

Se habla que de pequeña le gustaba el tango y entre sus intérpretes preferidas estaba Libertad Lamarque, afición que no abandonó nunca en su vida y entre sus preferidos estuvo el iconoclasta compositor e intérprete  Astor Piazzola, alguien no muy del agrado de los seguidores ortodoxos de Carlos Gardel.

Su mayor fracaso ocurrió cuando se presentó en tres ocasiones consecutivas en el programa radial La Corte Suprema del Aire, un espacio que era una especie de descubridor de nuevos cantantes.

No fue una sino tres las ocasiones en que la suerte le viró la espalda y fue descalificada por el que le pareció a ella irritante sonido de una campanita como veredicto final.

¿Quién dijo miedo?

De manera que no guardó en la maleta del olvido sus aspiraciones, siguió cantando entre grupos de amigos, corrigió posibles errores y como una felina estuvo al acecho de su primera oportunidad.

Quien une al talento la perseverancia, nunca deja pasar la oportunidad,  y esta se le dio en 1943 mediante un contrato como profesional para un espacio de quince minutos titulado Ensoñación, para la emisora Mil Diez, acompañada por una orquesta dirigida por los maestros Adolfo Guzmán y Enrique González Mantici.

A la vez actuaba en diferentes centros nocturnos acompañada al piano por Damaso Pérez Prado, considerado tiempo después como el creador del Mambo.

Su andar artístico la llevó al grupo de Las Mulatas de Fuego con el que viajó a la capital azteca y allí actuaron en el filme Salón México, dirigido por el Indio Fernández.

También formó parte de los Cuartetos de Facundo Rivero y el de Orlando de la Rosa y con este último hizo una gira de seis meses por los Estados Unidos. En su voz se oyen populares números de Orlando de la Rosa como “Vieja Luna”, “Nuestras vidas” y “Eres mi felicidad”, entre otras. De esa estancia guarda muchas emociones pero la mayor de todas, según propia confesión, fue su sorpresa al darle el mismo camerino que utilizaba Judy Garland, durante sus presentaciones en el Palace de Broadway, en New York.

Amor con amor se paga

Ya antes la Burke en las décadas 40-50, está entre los integrantes de un movimiento musical que trazó pautas en la música cubana: el feeling — filin en su versión cubanizada.

Compositores e intérpretes solían reunirse en diferentes lugares de esta capital, entre ellos en la callejuela llamada Callejón de Hamel, en Centro Habana, para dar a conocer sus creaciones con influencias jazzísticas.

Según el musicólogo Cristóbal Díaz de Ayala el feeling (sentimiento) es un nombre americano para una cosa muy cubana, es decir que aunque tiene su base en el jazz sólo tomó de él lo que necesitaba para inventar algo nuevo.

Elena fue una de las primeras voces femeninas de ese modo de hacer y cantar con alma, junto  a Omara Portuondo y Moraima Secada. Otros integrantes del movimiento fueron Portillo de la Luz, Ángel Díaz, José Antonio Méndez, Frank Domínguez, Marta Valdés, Adolfo Guzmán, Tania Castellanos y otros.

El filin tuvo su mayor popularidad en las décadas del 50-60 pero su influencia trascendió su propio tiempo e incluso la frontera pues en autores musicales de otros países se siente su influencia, como sucede con los mexicanos Mario Ruiz Armengol, Vicente Garrido y Álvaro Carrillo, por solo mencionar algunos.

Una aventura inolvidable

La también fallecida Aida Diestro, en una entrevista contaría como “en los pasillos de CMQ se me acercaron Omara (Portuondo), Elena (Burke), Moraima (Secada) y Haydée (Portuondo) para decirme que les gustaba como yo tocaba el piano y que ellas querían hacer un grupo musical y les gustaría lo dirigiera”

las-d-aida

Moraima Secada, Elena Burke, Haydée Portuondo y Omara Portondo

En agosto de 1952,  con solo dos números montados ( “Mamey colorao” y “Cosas del alma”, debutarían Las D´Aida en TV en el programa Carrousel de la Alegría, y luego durante una semana en el estelar Show del Mediodía, ampliando su repertorio con “Qué jelengue”, “Profecía”, “Ya no me quieres”.

No obstante la calidad interpretativa del grupo, no acababa de impactar hasta que Luis Yáñez, intérprete del denominado filing, le propone al dueño del club La Campana que contrate a Las D´Aida, quienes desde los primeros momentos atrae a numerosos melómanos. Su éxito fue tal que alternan su labor allí con apariciones en el Sans Souci y Tropicana. En el primero disfrutó las actuaciones de Edith Piaff, Johnny Mattis, Sarah Vaughan, Tony Bennet , Johnny Ray, y en el segundo acompañaron a Nat “King” Cole.

La historia del Cuarteto no finalizó cuando estas cantantes decidieron probar otro rumbo pues Aida supo siempre conseguir nuevas voces porque, según  me confesó un día, ella lo que no podía era hacer cantar a un boniato.

Camino en solitario

Por su parte Elena siguió su camino como solista con no menos éxito y en algunas ocasiones se unió a otros músicos e intérpretes para dejarnos antológicas grabaciones.

Recuerdo de manera especial mis encuentros de cada noche con su voz en el espacio A solas contigo,  de Radio Progreso, que era mi mejor medicina de 15 minutos para calmar el ajetreo del día e irme después a dormir. Compartían ese horario de once de la noche Meme Solís y Luis García.

Pero no menos importante es su discografía, la cual no puedo citar por lo extensa pero si mencionar algunas de  sus grabaciones, acompañada por Frank Domínguez; los dúos de canciones de navidad con Omara Portuondo, dúo con Fernando Álvarez, el disco por los 25 años de la música de Juan Almeida, el Elena Burke, 50 años de vida artística en dos volúmenes, con dirección y arreglos de Enriqueta Almanza; Filin, medio siglo de sentimiento cubano; Elena Burke canta a Marta Valdés; entre otros.

Elena en otro espejo

La Burke, como todo artista, tenía, por decirlo de algún modo, una doble vida: una en el escenario entre luces y candilejas, arrullada por los aplausos del público y otra íntima; en su casa, entre amigos y familia.

Ya era famosa cuando mientras que la entrevistaba en uno de los pisos del Retiro Médico, donde vivía en aquella ocasión, de pronto me dijo: “Perdóname, tengo que parar la entrevista un momento, porque dejé marcado en la cola pues hoy me toca la carne”.

También fui testigo de que su labor en la cocina no era un simple deber de ama de casa sino un verdadero ritual en el arte de cocinar del cual mi paladar fue testigo de sus cualidades.

Eran informales encuentros donde después de saborear el plato de ocasión, Elena rompía el silencio de la noche, se quitaba los zapatos, miraba a su fiel guitarrista Froylán, y podíamos disfrutar de un pequeño concierto en su voz, al que luego se sumaban otros intérpretes que participaban del jolgorio.

Un gran amigo de Elena, y mío, fue Tirso Sánchez, promotor radial ya fallecido, a quien no puedo dejar de mencionar porque no solo me la presentó, sino que se convirtió en el principal organizador de esos encuentros.

También luego pude verla en su desvelo por su hija Malena, incluso cuando ya la chica comenzaba a espigar cual devota seguidora de su madre en el campo de la canción.

La compositora e intérprete Marta Valdés recordó que en un concierto en la Sala de Bellas Artes, la Burke asistió contra todos los pronósticos, a pesar de que esa tarde había venido al mundo su primera  nieta.

La intérprete falleció en esta capital el 9 de junio del 2002 pero su voz nos acompañará siempre en un viejo disco de acetato, en un cd, en una emisión radial o televisiva o incluso en una conversación entre amigos.

Fuentes: Panorama de la Música Popular Cubana, de un colectivo de autores, Editorial Letras Cubanas
Diccionario de la Música, Helio Orovio
Cubanos en la Música, Mayra A. Martínez, Editorial Letras Cubanas.
Vivencias personales del autor

Tomado de http://tradicionalesdelos50musicacubana.com/

Enviar artículo a un amigo Enviar artículo a un amigo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Sabías que